E.T.A. Hoffmann (1776-1822)
El romántico alemán, es conocido en todo el mundo como escritor. Sin embargo, fue también un gran compositor y dibujante; de profesión, jurista. El lugar conmemorativo, único en el mundo, tiene en cuenta todas las facetas de su genio.

Una carrera como funcionario?
Ernst Theodor Wilhelm Hoffmann nació el 24 de enero de 1776 en Königsberg en la otrora Prusia oriental (hoy, Kaliningrado en Rusia). Posteriormente, cambió su tercer nombre por Amadeus en homenaje a Wolfgang Amadeus Mozart. Después de su estudio de derecho en la Universidad de Königsberg (en la que también enseñaba Imanuel Kant) y de su período de prácticas como licenciado de derecho, fue puesto a trabajar en la Justicia de la Polonia ocupada por los prusianos, donde trabajó primero en Posnania (Poznan, Polonia). Como Hoffmann había caricaturizado a diversos miembros de la sociedad, fue trasladado a la lejana ciudad de Plock. Más tarde se trasladó a Varsovia, donde dio vida a importantes composiciones. Como consecuencia de las Guerras Napoleónicas las tropas francesas ocuparon Varsovia, Hoffmann sequedó sin trabajo y se fue a Berlín. Al final, se postuló como Director Musical en el Teatro de Bamberg.

Hoffmann en Bamberg
E.T.A. Hoffmann vivió desde el 1 de setiembre de 1808 hasta el 21 de abril de 1813 en Bamberg. Si bien pudo conservar el título de Director Musical, su tarea en el teatro fue muy pronto reducida a trabajos secundarios. Por esta razón, tuvo que ganarse la vida dando clases de canto en a las hijas de miembros importantes de la sociedad. El Director del Hospital Adalbert Friedrich Marcus ayudó a Hoffmann presentándolo en sociedad para así ganar nuevas alumnas de canto. En Bamberg compuso la ópera Aurora, el Miserere y los Duettini italianos. Estos últimos los compuso para su alumna de música de poco más de 13 años Julia Mark. Carl Friedrich Kunz, un comerciante de vinos y luego de libros y propietario de una importante biblioteca de préstamos, se convirtió en el primer editor de Hoffmann. Esto de debió a que el aspecto literario del trabajo de Hoffmann había alcanzado gran renombre a través de sus artículos publicados en el periódico de música.

Berlín: Juez y autor
Hoffmann caracteriza aquella época de la siguiente manera: “Mis años de aprendizaje y de martirio fueron expiados en Bamberg, ahora vienen los años de maestría y de evolución“. Después de un intermezzo en Leipzig y Dresden como Director Musical, Hoffmann fue nombrado Juez de Cámara en Berlín. Fue un jurista excelente y muy honesto, sobre todo en la investigación de los llamados movimientos demagógicos de círculos liberales y nacionalistas. En 1816 se presentó su ópera más famosa Ondina con texto de Friedrich Baron de la Motte Fouqué y la puesta en escena de Karl Friedrich Schinkel. Pero, un incendio puso fin al gran éxito. De aquí en adelante, Hoffmann amplió su obra literaria (paralelamente a su servicio como juez) también en colecciones como en Los Cuentos de los hermanos Serapion y la novela Visiones de vida del gato Murr junto con la Biografía fragmentaria del director de orquesta Johannes Kreisler. Su cuento Maestro Pulga le causó problemas con el gobierno prusiano. Como consecuencia de las partes polémicas del cuento, el libro fue censurado y publicado más tarde en el año 1906. A principios de 1822 Hoffmann enfermó fatalmente y murió el 25 de junio de 1822.

Acogida
La obra literaria de E.T.A. Hoffmann encontró muchos admiradores después de su muerte, especialmente en Francia, Inglaterra, Estados Unidos y Rusia. En Alemania el veredicto de Johann Wolfgang von Goethe resultó negativo para la acogida de su obra. Solo a finales del siglo XIX comenzó aquí un renacimiento de su obra. Hoffmann pertenece a los autores más editados de la literatura mundial. Algunos de sus cuentos dieron impulso a diversas composiciones musicales. La obra de Jacques Offenbach “Los cuentos de Hoffmann” ayuda a conservar su nombre y, algunos de sus personajes, como el pequeño Zaqueo, mantienen a Hoffman en el recuerdo. Las composiciones de Hoffmann son cada vez más representadas.

La Casa de E. T. A. Hoffmann en Bamberg
La casa de E. T. A. Hoffmann se encuentra frente al teatro que también lleva su nombre y fue su segunda vivienda. En 1859 a la plaza se le dio el nombre de Friedrich von Schiller. Hoffmann vivió aquí con su mujer de origen polaco (Michaelina) desde 1809 hasta 1813 en ambas plantas superiores de la casa. El salón y la cocina estaban en la segunda planta y la habitación del poeta, en la buhardilla superior. La decoración actual de la casa no es la original. En 1927 se creó en la habitación del poeta la “Habitación de Ondina“ y en 1930 se inauguró el Museo de E.T.A. Hoffmann para lo cual se integraron los cuartos de abajo. Con el paso de los años, la casa entera y el jardín se dedicaron al recuerdo de Hoffmann. En los años subsiguientes, tuvo lugar un reacondicionamiento. Este se efectuó sin perjuicio del especial encanto de la casa y de acuerdo a los criterios didácticos de museo. Se agregó además al escribiente Gato Murr. En especial, ciertas instalaciones recrean una atmósfera fantástica: El gabinete de espejos, el teatro de papel perteneciente a “El cascanueces y el Rey de los ratones”, el palco de Ondina y el microscopio de pensamientos (como en el Maestro Pulga). La cómoda musical interactiva permite seleccionar la música correspondiente a las composiciones más auténticas de Hoffmann. Los visitantes pueden escuchar un piano que es como el de Hoffmann en su autorretrato, donde se lo ve caracterizado como Kreisler y con la partitura de Ondina en la mano. Pero, el piano fue realizado por el fabricante de instrumentos musicales de Bamberg de nombre Christoph Ehrlich y data de 1810. En la sala de música se encuentra el móvil “ETAH y sus instrumentos“. En la parte de atrás de la casa hay una salón de conferencias que se usa para actos y exposiciones temporarias, como por ejemplo la del año 2011 “Hoffmann enlighted“ de Hans Günter Ludwig. El jardín mágico está inspirado en la obra La olla de oro y en las plantas favoritas de Hoffmann.